miércoles, 31 de octubre de 2007


Pero el ritmo de las olas mezclado al de los pensamientos, mece al distraído muchacho en tal opiácea vaguedad de ensoñaciones vacuas e inconscientes, que al fin pierde su propia identidad y toma el místico océano, a sus pies, por la imagen visible de esa alma azul, profunda e infinita que se adueña de la humanidad y la naturaleza; y cada cosa extraña, vislumbrada, huidiza, hermosa, que lo elude, cada aleta que surge incierta e inapresable entre las aguas le parece la encarnación de esos pensamientos elusivos que sólo pueblan el espíritu deslizándose sin cesar a través de él.
Moby Dick/Herman Melville



6 comentarios:

entrenomadas dijo...

Magda Díaz tiene razón al decir que éste es un blog precioso.
Un saludo,

Victor Coral dijo...

Hola Andrés, bienvenido a la blogósfera. Puedes decirme qué edición castellana de Moby Dick manejas? Mucha suerte!

Andrés Acosta dijo...

Hola, entrenomadas, muchas gracias por tu comentario.

saludos

Andrés Acosta dijo...

Hola, Víctor, tengo la edición de Sudamericana, traducción de Enrique Pezzoni. Si tienes otra edición, me gustaría comparar el fragmento. Gracias por tu comentario.

Victor Coral dijo...

hola Andrés, yo tengo una traducción distinta. Déjame ubicar el fragmento y te aviso. Saludos.

Andrés Acosta dijo...

Gracias, Víctor, en mi edición está en la página 211, valga como mera pista.

saludos