lunes, 29 de septiembre de 2008


Max me entrena todos los días

Me dice hola por las mañanas y tengo que ir a destaparlo.
Le sirvo su comida mientras me apura ladrando como perro.
Hace su ruido de gallinita porque se quiere bañar y yo corro a llenarle su alberca.
Saca su cabeza de la jaula y la agita hacia arriba y hacia abajo y lo dejo salir a volar dentro de la casa.
Si está de malas dice ¡nada!, ¡nada!
Levanta su patita izquierda para decir que está a gusto.
Raspa su pico por dentro para que lo tape.
Max me entrena con mucha paciencia, y yo cada vez lo hago mejor.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que tal Andrès,que intersante està tu blog, aquì con los niños viendo a Max, hermosìsima narraciòn, estamos nostàlgicos porque reciente perdimos a Doni, un patito juguetòn y hermoso. Saludos a Olga y a todos.lauza946

andrés acosta dijo...

Hola, Lau:

qué gusto tenerte por aquí. Qué lástima lo de Doni, comprendo la importancia de esos miembros emplumados de la familia que traen tantas cosas buenas. Un abrazo a ti y a tus hijos, y que todo vaya bien por allá.