domingo, 24 de mayo de 2009


Un japonés encuentra a una mujer que vivía dentro de su armario hace meses


Agencia AFP

TOKIO.- Intrigado por la misteriosa desaparición de alimentos de su frigorífico, un japonés se llevó la sorpresa de descubrir a una mujer que vivía en un armario de su casa desde hacía meses.

El hombre, un soltero de 57 años, había decidido instalar una cámara de seguridad en su casa, en la localidad de Fukuoka (oeste), para descubrir el motivo de la desaparición de comida de su cocina.

Y llamó a la policía cuando vio en las imágenes a una mujer que se paseaba por su domicilio en su ausencia.

"Registramos la vivienda y descubrimos a la mujer instalada en un armario", explicó un portavoz de la policía de Fukuoka.

La mujer, Tatsuko Horikawa de 58 años, vivía escondida en la parte superior de un armario, lo suficientemente grande para albergar a una persona acostada, donde había instalado un colchón y varias botellas de agua.

La mujer "explicó a los investigadores que no tenía dónde vivir. Parece que vivió aquí durante un año, aunque no todo el tiempo", declaró el portavoz.

La mujer fue detenida y la policía sospecha que pudo haber instalado escondrijos en los armarios de otras viviendas del barrio.


6 comentarios:

Saksia dijo...

Buenos días.
sí-í-í.... Todas las cosas asombrosas se encuentran cerca de nosotros....

andrés acosta dijo...

Hola, Saksia, gracias por detenerte a comentar, yo mismo no me atrevo a abrir mi ropero a veces...

Kak diela?

Saksia dijo...

Hola Andrés.
Diela schoroscho\Gracias,bien.:)
Yo también tengo miedo, pero la otra razón;
Todo el mundo tiene en mi armario ... algo que está escondido:)
Leo tu blog desde hace mucho tiempo...
Saludos! Y muy buen blog!:)

andrés acosta dijo...

Spasibo! (Gracias)

Hola Saksia:
Creí que yo era el único que tenía armarios ajenos en mi esqueleto, pero ya veo que no

saludos

carlosjoseperezsamano dijo...

La interpretación oriental de declarar su homosexualidad

andrés acosta dijo...

Hola, Carlos:

qué gusto que andes por aquí

un abrazo