miércoles, 17 de junio de 2009



Yo soy mi madre, la genial frase de Thomas Parkin, podría ganar este año el Premio Simulacro del mundo de los estafadores. Según una nota de EL UNIVERSAL, fue dicha por un hombre que intentaba suplantar a su madre muerta para seguir cobrando su pensión y otros beneficios:


Se disfraza de su madre muerta
para seguir cobrando la pensión

AP
EL UNIVERSAL
NUEVA YORK MIÉRCOLES 17 DE JUNIO DE 2009
16:47

Irene Prusik lleva seis años muerta, pero en abril alguien se presentó en el Departamento de Vehículos a Motor en Brooklyn para renovar su licencia de conducir.

La explicación que dieron el miércoles los fiscales parece tomada del clásico de Alfred Hitchcock, ''Psicosis'': quien intentó el trámite fue el hijo de Prusik, vestido de mujer.

Thomas Parkin, de 49 años, ideó el plan estrafalario de suplantar a su madre para poder seguir cobrando su pensión y otros beneficios del gobierno por un total de 117 mil dólares, dijeron los fiscales.

Parkin y su cómplice Mhilton Rimolo fueron acusados de hurto mayor, suplantación criminal y otros cargos. Ambos se declararon inocentes y quedaron retenidos con opción a una fianza de 1 millón de dólares.

Sus abogados no respondieron el miércoles a pedidos de entrevista.
El fiscal de distrito Charles Hynes dijo que la estafa -revelada por el Daily News- ''no tiene paralelos en su alcance y osadía''.

Las autoridades dicen que al ser arrestado, Parkin dijo, ''Yo soy mi madre'', y justificó esa afirmación al señalar que él sostuvo a su madre cuando ella exhaló su último suspiro.

Parkin vivía con su madre y, según las autoridades, urdió su plan cuando ella murió en el 2003 a los 73 años.

Logró ocultar su muerte al falsificar su certificado de defunción y luego, durante seis años, cobró 52 mil dólares de sus cheques mensuales de Seguridad Social, dijeron los fiscales.

También recibió 65 mil en subsidios para alquiler al alegar que sufría una discapacidad y que su madre, supuestamente viva, era quien le alquilaba su vivienda.

Rimolo, amigo de Parkin, actuó como un sobrino de la difunta para ir a cobrar cheques y hacer otras diligencias, dijeron los fiscales.

La estafa comenzó a ser descubierta cuando la casa de Prusik fue embargada y vendida y Parkin demandó al nuevo dueño en nombre de su madre para evitar ser desalojado.

Ambos denunciaron al casero por fraude ante la oficina del fiscal de distrito y cuando los investigadores citaron a Parkin para una reunión ya sabían que su madre había muerto y tenían una foto de su lápida en un cementerio local.

Parkin fue a la cita ''en un abrigo rojo, lápiz labial, uñas con manicura y respirando por medio de un tanque de oxígeno'', dijeron los fiscales.


4 comentarios:

Paulina Aguilar Gtz. dijo...

Casi me muero de un susto al abrir tu blog. Esa cara es horrorosa y para colmo acaba de leer un atículo sobre la Llorona. La próxima vez tendré más cuidado al visitar tu blog. Por cierto ya terminé de leer El complejo de Faetón...¡¡EXCELENTE Novela!!

andrés acosta dijo...

Hola, Paulina, qué gusto leerte por aquí, supe que la presentación de El quinto dragón fue todo un éxito. Has entrado con el pie derecho en el mundo de las letras, felicidades

un abrazo

Paulina Aguilar Gtz. dijo...

Hola Andrés, debo confesar que me gusta leer tu blog, aunque nunca me había atrevido a hacer un comentario. Muchas gracias, sí, la presentación estuvo muy bien, sigo muy contenta y dedicándome a la promoción de El quinto dragón. También acabo de empezar un blog, aunque no sé muy bien qué hacer con él. Ya lo averiguaré.

Un abrazo para ti también.

andrés acosta dijo...

Ya releí El quinto dragón, ahora editado y con esa gran portada. Espero que pronto nos sorprendas con otra novela.

Un abrazo